5 formas de #ayudar a los animales del planeta en este fin de semana:

1. Arriésgate en Youtube y mira Earthlings , un documental que muestra la realidad oculta de las industrias de animales. https://www.youtube.com/watch?v=mUu85XuyWD0

2. Cocina un plato delicioso y vegetariano en nombre del planeta y los animales. En este canal de Youtube puedes ver de forma gratuita recetas deliciosas que puedes preparar fácilmente. https://www.youtube.com/channel/UCrN5l3YrBp8CiYNv7_xf2AA

3. Sé voluntario o apadrina a un perro/gato callejero. Bien puedes seguir nuestras convocatorias #AnimalMercy en Bogotá para ayudar a diferentes Fundaciones u Hogares de paso o también puedes ayudar con alguna donación a algun peludo que necesita tu ayuda.

4. Sé la voz de los que no tienen voz. Con amabilidad y tolerancia puedes difundir el mensaje sobre respeto hacía los animales. Educar es uno de los puntos más importantes para ayudarlos.

5. Denuncia. Si llegas a ver maltrato denuncia escribiéndonos al correo proyectoanimalmercy@gmail.com o divúlgalo por redes sociales.

#AnimalMercy #PorUnMundoMejor #Bogotá #AdoptaNocompres

Photo: Pinterest.

Writter by Anabel Rincon

#AlFinalMeTocóTodoAMi

Soy Nena y soy testiga de que la señora Martha alimentaba a los perros de la cuadra. Mi misión para esos días era conquistar a la hija de Doña Marta para que me adoptara… Sin embargo, también hacía parte de la olla comunitaria canina de Santa Rosa de Viterbo Boyacá. Yo ya sabía que ella repartía sopa a las 6:30 a.m. y a las 11:30 a.m. y me tocaba estar pila porque los otros perros de las fincas cercanas venían primero que yo y también comían mucho más rápido que yo. Pero doña Martha me quería más a mi porque yo entendí las reglas del asunto. Era sencillo, llegaba al lugar a repartir la sopa y luego de que todos tuviéramos la barriga llena, ella nos pedía regresar al campo…  y es que no nos desaparecíamos del barrio, la señora Martha sufría porque sus vecinos discutían con ella porque ella atraía a los perros y también por seguro nos tiraban piedras y agua. Yo traté de explicarle a los otros perros sobre el programa de la olla comunitaria, pero ellos no entendían, ellos terminaban la sopa y los muy conchudos se iban directo a la puerta de doña Martha a esperar a la siguiente tanda. Ahí pasaban horas y días y por eso los vecinos se disgustaban tanto. Lamentablemente un día, la vecina de doña Martha sacó un palo para golpear a uno de los perros imprudentes que estaba esperando por más comida… La señora Martha salió rápido para evitar ese acto de violencia… y no te imaginarás que pasó…